El inicio de un año lleno de fe, que nos invita a pensar, sentir y actuar...

El pasado 15 de enero, se reunió la comunidad Monte María dentro del Pabellón de la Paz para inaugurar con gozo el inicio del ciclo escolar, así comon para darle la bienvenida a los nuevos estudiantes y docentes que se incorporan al proyecto. 

Como era de esperarse, se le dio la bienvenida a las Seniors 2026, con mucho ánimo. En sus rostros se reflejaba la gran ilusión por el reto que tienen en esta nueva etapa: prepararse para la recta final y convertirse en graduadas de Monte María.  La promoción 67 hizo su entrada triunfal portando su original chumpa color verde; color que por primera vez, es utilizado por una promoción; esto como símbolo de la esperanza puesta en los retos y logros que están por venir. 

La promoción 67 se mostró llena de alegría, haciendo sonar vuvuzelas y gritos de júbilo.  Y en esa algarabía, iban entremezcladas sus metas para el futuro próximo. Con tenacidad hicieron sonar el graderío, simbolizando cómo da inicio el final de una nueva etapa, llena de aprendizajes, emociones, compañerismo y crecimiento personal. 

Este año es un año de muchos cambios, es el año en que damos la bienvenida a Ciclo básico a la primera promoción de varones (I Curso); con esta innovación vemos el avance del modelo de educación diferenciada Diamond Edge que ofrece Monte María. 

Para este nuevo ciclo escolar, tenemos muchísimas ganas de lanzarnos a vivir al máximo el espíritu que nos guía. Este año, tenemos el privilegio de enfocarnos en un objetivo súper claro: mente clara, corazón noble y manos al servicio. 

En Monte María, siempre hemos buscado poner nuestro granito de arena para construir una Guatemala más justa y humana. Por eso, este 2026 nos inspiramos en un mensaje increíble del Papa Francisco que dice: 

“Hay tres lenguajes: el lenguaje de la cabeza, el lenguaje del corazón y el lenguaje de las manos. La educación debe moverse en estos tres caminos”. 

Esta frase nos reta a ser personas íntegras, coherentes y comprometidas. Pero, para lograrlo, primero tenemos que entender de qué tratan estos tres lenguajes para vivirlos al máximo: 

El lenguaje de la cabeza (Mente clara): Para pensar con rigor y lucidez, siendo siempre honestos con nosotros mismos. 

El lenguaje del corazón (Corazón noble): Para sentir con empatía profunda y conectar de verdad con los demás. 

El lenguaje de las manos (Manos al servicio): Para pasar de las ideas a la acción y concretar nuestros sueños en obras que transformen la realidad. 

Como comunidad, nuestra meta es crecer en estos tres lenguajes para ser mejores tanto individualmente como en grupo. Queremos pensar con claridad, amar con profundidad y servir a los demás con entrega. 

¡Los invitamos a compartir este espíritu! Si todos nos unimos, aprenderemos juntos y seremos mejores personas. 

¡Los invitamos a compartir este espíritu!

Si todos nos unimos, aprenderemos juntos y seremos mejores personas.