Dos mujeres caminantes y sabias

Cada mañana, a las 6:20 a.m., durante los últimos 4 o 5 años, empezaba mi caminata por la calle interna del Colegio, junto a dos mujeres muy especiales para Monte María: Sylvia de Colom y Myrna de Acevedo. Coherentes con el cuidado de su salud y convencidas del valor del ejercicio físico, empezaban su día caminando por todo el Colegio, contemplando la belleza natural que tenemos en el campus, compartiendo historias y recuerdos de sus múltiples años de trabajo en Monte María y haciendo oración en la Capilla. Seguramente muchas veces, las alumnas y compañeros de trabajo las vieron en estas caminatas matutinas. 

 

Ambas dedicaron muchísimos años de su vida y su vocación docente a las alumnas del Colegio. Y a finales del año 2019 se despidieron de su segunda casa, su segunda familia: el Colegio Monte María. Reconocimiento y gratitud, resumen lo que podemos expresarles hoy a ellas, por su entrega incondicional a nuestro proyecto educativo. 

 

Las palabras caminar, contemplar, orar y compartir representan muy bien lo que ellas hicieron en su labor docente en el Colegio. Caminar al lado de tantas alumnas, escuchándolas y acompañándolas en su crecimiento y formación. Contemplar lo mejor de cada una de las personas con las que entraban en contacto y potenciando sus cualidades para su realización. Orar, pidiendo a Dios por este proyecto educativo y por las vidas de todas las alumnas a quienes marcaron con sus enseñanzas y ejemplo. Compartir todo lo que sabían, su experiencia, sus consejos, sus historias para guiar en el camino de la formación integral que el Colegio persigue para cada alumna. 

 

Pero, ¿quiénes son estas mujeres caminantes y sabías?

Myrna Grajeda de Acevedo

Se graduó de Maestra de Educación Primaria Urbana en 1958, del Colegio Belga. Al año siguiente inicia su trabajo en 6to. Primaria del Colegio y por 65 años tuvimos el privilegio de contar con su enseñanza, amistad y cariño. Fue Homeroom Teacher de las alumnas de III Básico por muchos años, dio clases de Estudios Sociales en este mismo grado, impartió el curso de Puericultura en Magisterio Pre-primaria, el curso de Historia de Guatemala, Mesoamérica y Universal, la clase de Cultura, identidad y derechos humanos, Moral y Ética, entre otras. 

Obtuvo el título de profesora de Educación Media en Lenguaje y Estudios Sociales de la Universidad Francisco Marroquín, con el reconocimiento Summa Cum Laude. En 1982 recibe el premio Salvador Aguado Andreu de la Asociación de Exalumnos de esta universidad. Perteneció a la Asociación Delta Kappa Gama, Centro de Estudios Internacionales. Ha sido coautora de libros de Estudios Sociales y Ciencias Naturales. 

Sus alumnas han dicho siempre de ella que es un modelo a seguir, símbolo de servicio y amor. Se preocupaba por hacer brillar a cada una de sus alumnas haciendo que descubrieran las grandes cualidades que tenían. 

 

En el año 2008, se le hizo un homenaje en el Colegio como mujer educadora que ha dedicado su vocación a la formación del ser de la persona. Su preocupación constante ha sido llegar al centro del corazón de cada una de sus alumnas, para que ellas den lo mejor de sí mismas para el servicio de los demás.

Sylvia Bickford de Colom

Vivió y creció junto a Monte María durante 66 años de su historia. Fue una de las primeras alumnas inscritas en el Colegio en 1953, y desde entonces ha caminado a la par de la historia del Colegio. Ella siempre se sintió muy feliz de haber iniciado su vida escolar junto con el inicio de la vida de MM. Siempre se sintió como testigo ocular de la historia del Colegio, lo cual la hace sentir orgullosa. 

Se graduó de Maestra de Pre-Primaria en 1966. Al año siguiente ofreció un año de servicio voluntario en San Antonio Huista, Huehuetenango donde había una misión de Maryknoll. Al regresar, ingresa a la Universidad Rafael Landívar a la carrera de Psicología. 

Inicia su labor docente en el Colegio en 1968 como Homeroom Teacher de Preschool. Ella inauguró este grado que no existía en el Colegio hasta entonces. Más tarde asume el cargo de Coordinadora de Párvulos de 1971 a 1973. En agosto de 1973 entra a formar parte del Departamento de Orientación, puesto que ocupó hasta 2019. A lo largo de estos años en el Colegio, fue catedrática de Historia del Arte, Psicología, Moral y Ética. Fue Homeroom Teacher de I Básico, dio la clase de Religión en II Básico, impartió también clases de canto en Párvulos, Pre lectura, Danza y Rondas, Lenguaje Infantil y Evaluación en Magisterio. 

Ella comentó para el periódico La Estrella en el año 2013: Agradezco al Colegio por el tiempo que me ha permitido formar parte de esta comunidad y la oportunidad de seguir creciendo y brindarme un segundo hogar.” Siempre sintió a MM como su familia, se sintió en su ambiente aquí con nosotras. Para el aniversario 40 de MM, ella expresó a La Estrella: “Tanto el Colegio como yo nos hemos dedicado la vida mutuamente. Le he dado la mayor parte de mi vida, es el lugar en donde más tiempo he estado, prácticamente toda mi vida. Monte María tiene un espíritu invisible, mezcla de amor, lealtad, alegría, sentido de pertenencia que hace que uno se sienta fuertemente ligado.” 

Sylvia atesora recuerdos muy especiales del Colegio y siempre los compartió con todas las personas con las que platicaba. Recuerdos de las Sisters, de maestras de muchas épocas, de eventos vividos junto a sus compañeras, las actividades de servicio como: Congregación Mariana, Muchachas Guías, Cruz Roja, los aniversarios especiales de la historia del Colegio. 

En el año 2008, para el Aniversario de Esmeralda, ella fue homenajeada por sus 55 años de trayectoria ininterrumpida en MM. En la asamblea de inicio de ciclo, se le reconoció como testimonio de vida de mujer: profesional, mamá y amiga de miles de personas que han pertenecido a la comunidad Monte María. Su liderazgo, amor a la niñez y juventud que caracterizan a Sylvia, son un legado para Monte María. 

Por todo esto, por el testimonio de entrega, servicio y amor incondicional a Monte María, les queremos decir a las dos:

¡Mil gracias! Estarán siempre con nosotras.

1 Comentario:

  • Cynthia Contreras / Responder

    Yo tuve la oportunidad que una de mis hijas recibiera clases con Myrna, una excelente maestra, ejemplo de mujer y con Silvia tuve la oportunidad de recibir charlas y su sonrisa y saludo en el pasillo cuando nos encontrabamos, transmitia la paz y felicidad que ella siempre tenìa. Me parece muy bonito este artìculo que escribieron de ellas, como un homenaje a todo el tiempo que dedicaron su vida al Colegio.

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