¿Recuerdas esa vez que llenaste tus pulmones de un aire tan fresco, que te hizo sentir rodeada de paz . Ese día que viste crecer libremente las flores de tu jardín, sin necesidad de químicos que forzaran su retoño e impidieran su natural aroma y esplendor? Cuando sin mayor atención tus oídos captaron el sonido de los pájaros que no se perdían tras una nube de maquinas y bocinas.
¿Qué pasará con los niños que no llegarán a ver ese día que nos hacia agradecidos del mundo? Que no importando qué tan mal estaba la situación en el trabajo o en el colegio, nos daba tiempo de meditar y sentirnos afortunados.
La tierra es más que nuestro techo, nuestro refugio. Algún día nos hizo sentir la frescura del agua, el azul impactante de los océanos, el verde vivo de los bosques y la frescura de las flores.
¿Queremos terminar con este bello lugar? ¡Estamos obligados a un cambio radical! Un cambio que traerá nuestra madre Tierra de vuelta. Es una misión que nos hará iguales ante el deseo de salvarla. No habrá diferencia de culturas, idiomas, religiones. Comprometámonos a ver y sentir de nuevo esos paisajes que brindan a la humanidad esa cercanía con Dios.
Hay que tomar conciencia que esta decisión de cambio es no sólo para mejorar nuestro diario vivir sino también para asegurar el bienestar de las generaciones por venir. Se deben fortalecer los valores de generosidad, compromiso y sensibilidad en la niñez y juventud si se desea hacer una diferencia.
Se nos va el tiempo y cada día que pasa debe ser una contribución para mantener vivo nuestro planeta, que tanto nos ha dado para vivir una vida plena y llena de colores. A través de nuestras acciones digámosle a nuestro Planeta que lo queremos y que lo queremos cuidar.
Devolvamos el brillo de sentir un nuevo amanecer, con la confianza que será un día que amaremos a la Tierra y aunque la infraestructura en la que habitamos sea de cemento, miremos mas allá de los edificios hacia un cielo azul y vida en su alrededor.
María José Rodríguez
Montserrat convivió con maestras de idioma español, alumnas de magisterio y un grupo de alumnos y alumnas de primaria. Durante su visita, el SUM del Colegio fue arreglado en un área, simulando una sala que creaba un ambiente acogedor y cómodo. La otra área se decoró con diferentes creaciones de alumnos y alumnas de primaria. Había dibujos de Rastro de Dios, comentarios y opiniones, títeres de los personajes preferidos del libro y una parte decorada como escenario para la representación de Rastro de Dios; sin faltar la silla cómoda para que Montserrat disfrutara de las presentaciones y de la convivencia con los alumnos y alumnas.
Inició el día con un momento para compartir con las maestras de idioma español. Las maestras expresaron dudas e inquietudes a Montserrat, entre estas Lucy Gatica, maestra de II curso, le preguntó: “¿Quién es su inspiración?” a lo que Montserrat respondió, que la inspiración no se busca sino se espera y que tenemos que poner atención y estar a la expectativa porque puede surgir en cualquier momento. Es así como Montserrat del Amo pone por escrito historias maravillosas con personajes llenos de magia. Para la elección de un personaje, Montserrat comparte que los crea partiendo de la esencia que deben tener y luego va agregando los detalles y características.
Las y los alumnos de primaria, le presentaron una serie de actividades. La primera de ellas fue una lectura dramatizada de Rastro de Dios en la que participaron alumnos y alumnas. Montserrat estuvo siempre muy pendiente de la obra y sonriente ante la presentación. Luego realizaron un círculo de preguntas, para esto se sentaron en media luna frente a la silla donde estaba Montserrat y le hicieron algunas preguntas. Ella contestó encantada y les contó que para hacer Rastro de Dios se inspiró en la Navidad y en ella misma pues es la más pequeña de su familia. Además compartió que: “ Todos podemos ser ángeles cuando ayudamos y que hay que descubrir la magia de la lectura que nos permite viajar por la imaginación.” Finalizó contando un cuento.
Con las alumnas de V y VI Magisterio Primaria compartió algunas técnicas para el manejo de lecturas de gran extensión con alumn@s de primaria. También dijo que cuando ella escribe no piensa en los lectores, sino en escribir una historia bien contada desde su experiencia, sus ideas, sus costumbres, su vida y ya cuando está listo el libro mucha gente lo clasifica como literatura infantil o literatura para adultos, ella no, pues un libro está hecho para el que pueda leer ya sea grande o pequeño.
María Lourdes Rodríguez
DESCUBRE LA MAGIA DE LEER
El lunes 16 de abril nos visitó Montserrat del Amo, autora del libro Rastro de Dios. Libro que fue reconocido con el premio “Lazarillo de Tormes” en España y probablemente tú lo leíste en segundo primaria. Esta es la segunda vez que Montserrat visita Guatemala después de diez años y nuestro Colegio fue parte de su itinerario.
Montserrat dice: “tenemos que hacer algo por nuestro bien y el de los demás, yo vine al mundo para ser escritora.”